La ciencia ha descubierto porqué los políticos no se sonrojan al mentir


    Estudios científicos de la Universidad de Wichita (Kansas), han encontrado el motivo por el cual los políticos no se sonrojan al mentir. Se trata de una mutación genética que impide a la sangre llegar a las mejillas y orejas, y darles el característico tono sonrosado de aquellos que se saben avergonzados por algo. 

    Los sujetos utilizados en este estudio son políticos que abarcan todo el espectro ideológico, desde la extrema derecha a la extrema izquierda. También han contado con todo tipo de políticos, desde concejales, senadores, ministros e incluso algún ex-presidente. 

    La conclusión ha sido que, sin excepción, ninguno de ellos se sonrojaba al mentir y solo a un 32% se le aceleraba un poco el pulso al ser increpado o preguntado por su gestión. 

    Según los directores de dicho estudio, la Doctora Jane Maxwell y el Doctor Andrew Thomson, el hecho de que algunos de estos individuos se pusieran nerviosos al ser reprendidos o interrogados por su trabajo como políticos “no es concluyente, ya que podría deberse tan solo al estrés que sienten ante el hecho de no escuchar su propia voz. Son personas muy acostumbradas a escucharse solo a sí mismas, y no todas llevan bien el hecho de tener que poner atención a lo que les dicen otros”.

    Uno de los políticos que ha participado en el estudio, y que prefiere mantenerse en el anonimato, ha comentado que espera que después de esto se sea más comprensivo con su realidad, ya que queda demostrado que lo suyo es una enfermedad “y como tal, elevaremos una propuesta al gobierno para que se nos subvencione debidamente por los problemas y traumas que conlleva.”