Hikikomoris japoneses dan lecciones de cómo vivir sin salir a la calle en años


    De marginados a gurús, los hikikomoris japoneses se han convertido en los nuevos ídolos a seguir en tiempos de coronavirus. El síndrome Hikikomori fué descrito por el psiquiatra Tamaki Saito en el 2000, y hacía referencia al fenómeno del aislamiento físico y social autoimpuesto que se sucedía en jóvenes japoneses, que se autorecluían en sus habitaciones cortando cualquier contacto con el exterior, incluso con sus familias.

    Estos “ni-nis” versión oriental, se han demostrado como los más preparados y capaces para sobrevivir y adaptarse a esta nueva situación de pandemia y confinamiento, y muchos ya se han revelado como auténticos líderes espirituales que congregan a gran cantidad de seguidores en sus redes sociales

    Su carácter arisco, reservado y claramente antisocial es ahora jaleado por miles de personas que desean ser como ellos. Las clases de confinamiento ofrecidas se dividen en temáticas como Todo lo que necesitas cabe en una habitación, donde ofrecen tips de decoración y aprovechamiento espacial; La gente es idiota y se está mejor solo, fundamentos filosófico-teóricos; Ignora, si tu gato puede, tú también, una auténtica masterclass de comportamiento gatuno; o Se acabó aguantar cuñaos, ventajas indiscutibles de la autoreclusión.

    Las clases pueden llegar a cobrarse a precios desorbitados, llegando los 160€ por hora. De este modo, una vez más, vemos cómo esta crisis hace tambalear los cimientos de nuestra sociedad “Aquellos que en su momento se consideraban los raritos y que seguramente se llevaban todas las collejas en el cole, son ahora los mejor preparados para la pandemia, hay que joderse.” Sentencia Saito.